Análisis y prueba del humidor NewAir CC 300H
Hoy quiero compartir una reseña lo más imparcial posible del humidor NewAir CC-300H, basada en mis propias observaciones. He revisado con calma sus prestaciones y su rendimiento, desde la capacidad hasta la precisión del control de temperatura. Así que vamos a verlo con más detalle y a valorar si el CC-300H es una opción sólida para proteger y lucir una buena colección de puros.
Empecemos por los hechos, sin adornos.

Características principales
Tipo: armario humidificador eléctrico.
Capacidad: hasta 400 puros (según la vitola).
Sistema de humidificación integrado con control Opti-Temp™. Dos cajones de cedro español y cuatro estantes. Puerta con cerradura y llaves. Iluminación LED.
Fabricante: NewAir.
País de origen: China.
Dimensiones: 18 × 20,8 × 29 pulgadas (ancho × fondo × alto).
Cajones: sí, dos cajones de cedro.
Bandejas: sí, bandejas de cedro.
Iluminación: sí.
Humidificación: sí.
Higrómetro: no.
Capacidad del depósito de agua: alrededor de 14 onzas líquidas.
Interior y materiales: plástico, cedro español, acero y acero inoxidable.
Cerradura: sí.
- Sistema de temperatura con ajuste completo.
- Un cierre hermético y seguro
- Gran capacidad.
- Asegurado con cerradura.
- Sensores precisos de temperatura e higrómetro.
- Sin higrómetro.
- No tiene luz suficiente para iluminar el interior.
- Cada vez que se desbloquea hay que agacharse porque el cierre está en la parte inferior.
Embalaje y envío
Tres días después de hacer el pedido, llegó el producto.
El NewAir CC-300H viene en una caja de cartón bastante grande, cerrada con tapa. Dentro, el humidor va protegido con esquinas de espuma, que además de reducir residuos ayudan a proteger las cuatro caras. Para que nada se mueva durante el transporte, la puerta viene asegurada con cinta adhesiva.
El humidor tiene una política de devolución de 30 días y 1 año de garantía.

Instalación
Tras abrir el paquete, saqué todos los cajones de cedro y limpié rápidamente el interior con agua y un detergente suave, para eliminar cualquier resto y ese olor leve (pero típico) a plástico nuevo. Después, lo dejé con la puerta abierta toda la noche para que se secara. Una vez seco, lo encendí por primera vez para ajustar la temperatura.
Curado
El siguiente paso es el curado. Pocas cosas huelen tan bien como el cedro español. Primero, ajusté la configuración interior: el CC-300H incluye tres bandejas de cedro y dos cajones de cedro de buen tamaño. Tras probar varias combinaciones, mi disposición preferida fue dejar las bandejas arriba y los cajones abajo. Ojo con un detalle: la base de estantes y bandejas permite que la humedad circule entre niveles. En cambio, en mi otra vinoteca los cajones están más “cerrados”, y eso limita el flujo de aire, obligándome a revisar cada cajón con más frecuencia.

Según el manual, conviene evitar que el agua o la humedad entren en contacto directo con el cedro (algo que también se menciona en esta guía sobre instalación de humidores). Como ya he curado humidores muchas veces con buenos resultados, decidí no seguir ese consejo al pie de la letra y, en su lugar, utilicé toallas y agua destilada para limpiar las superficies de cedro con un poco de presión.
La idea tiene sentido por varias razones. Primero, eliminas el serrín y pequeñas astillas que, si no se retiran, podrían acabar sobre los puros. En mi caso salió bastante serrín, que tiñó mi paño verde de un tono marrón rojizo. Además, ayuda a que la madera “se abra” y absorba mejor la humedad, lo que contribuye a mantener un ambiente estable: si la madera está demasiado seca, tenderá a absorber parte de la humedad del interior hasta equilibrarse.

Al principio, añadí tres Boveda Butler para curar el humidor: uno en la parte superior, otro en el centro y el último abajo. El CC-300H también trae un pequeño recipiente transparente con perlas, esponja y otros elementos para ayudar a humidificar el aire. Yo siempre uso agua destilada. Normalmente utilizo perlas y, a veces, humidificadores eléctricos; pero aquí quise probar las piezas incluidas para mantener la evaluación lo más fiel posible. Eso sí, el humidor no tiene toma de corriente interna. Si prefieres un humidificador eléctrico, mejor que sea a pilas o con un cable muy fino que pase por el punto de entrada (algo que no me encanta, porque puede afectar al sellado).
El tiempo de curado fue corto: unas 48 horas. En 24 horas, la humedad llegó a un máximo del 76% y luego se estabilizó alrededor del 69%. Tras 48 horas, tanto el higrómetro central como el del recipiente marcaban 69%, mientras que el higrómetro superior marcaba 67%. Al revisar el historial en la app de Boveda, vi que en las 12 horas anteriores apenas había variado (aprox. 1%), así que decidí que era el momento de meter mis puros. Este humidor mantiene la humedad sorprendentemente bien: cuando lo abría una vez al día, la media rara vez bajaba del 68%; y si lo hacía, en una o dos horas volvía a subir.
Exterior
Las dimensiones del NewAir CC-300H son 18 pulgadas de ancho, 20,8 pulgadas de fondo y 29 pulgadas de alto.
El exterior es de metal pintado en negro. La puerta tiene dos paneles de cristal y está fabricada en acero inoxidable.

En la parte inferior de la puerta está la cerradura. Es un detalle algo incómodo, porque si el humidor está en el suelo tienes que agacharte cada vez que lo cierras o lo abres.
Se incluyen tres documentos: una guía de inicio rápido, un manual de instrucciones y un folleto para el registro del producto.
Interior
El humidor tiene una capacidad de 2,3 pies cúbicos.
El interior está hecho de polímero. Si al abrirlo por primera vez notas olor a plástico, suele disiparse con facilidad tras ventilarlo y limpiarlo.

Cuatro estantes de cedro y dos cajones son una base muy práctica para organizar una colección. Como todo es desmontable, puedes ajustarlo a tu gusto.
El CC-300H incluye un depósito de plástico para la humidificación.
Capacidad
Uno de sus puntos fuertes es el espacio disponible: es lo bastante amplio como para guardar una cantidad seria de puros. Para un aficionado habitual, ofrece margen de sobra; y para colecciones más grandes, permite organizar por marcas, vitolas o periodos de añejamiento.
Sellado
Un buen humidor debe ofrecer un sellado constante y fiable. En la práctica, esto significa crear un entorno estable que mantenga la frescura y el sabor. Aquí el CC-300H destaca: el cierre es bastante hermético, lo que ayuda a mantener la humedad estable y favorece el almacenamiento a largo plazo.

Sistema de humidificación
Con el sistema de humidificación del CC-300H, los puros pueden mantenerse en buenas condiciones sin demasiadas complicaciones. Ayuda a regular la humedad y reduce el riesgo de que se sequen o se humedezcan en exceso, algo especialmente útil si buscas una solución cómoda para mantener un entorno estable.
Higrómetro
El CC-300H no incluye higrómetro integrado. Para un control más fino, lo ideal es añadir un higrómetro fiable (y, si hace falta, calibrarlo), ya que la humedad relativa es clave para que los puros envejezcan bien y para evitar problemas por variaciones constantes.
Termómetro
El CC-300H cuenta con control de temperatura, lo que ayuda a mantener un entorno más constante. Tener la temperatura bajo control es importante para reducir riesgos por exceso de calor o frío y, en general, para que el almacenamiento sea más predecible.

Rendimiento
En rendimiento general, el NewAir CC-300H me dejó buenas sensaciones: mantiene niveles estables y eso, al final, es lo que más importa. Si buscas un armario humidor con control de temperatura y una capacidad generosa, es una opción fiable tanto para quien empieza como para quien ya lleva tiempo en esto.
¿Merece la pena o no?
Por capacidad, estabilidad y comodidad de uso, tiene sentido como inversión si quieres un entorno consistente para añejar y conservar puros. Eso sí, al no traer higrómetro integrado, conviene contar con uno externo si te importa llevar un control más preciso.

Conclusión
En resumen, el NewAir CC-300H es una opción muy razonable si te tomas en serio el almacenamiento y quieres un armario con buena capacidad, sellado decente y un rendimiento estable. Tanto si eres coleccionista con experiencia como si estás empezando, el CC-300H ofrece un espacio práctico y fácil de organizar para mantener tus puros en buenas condiciones.
