Cómo quitar la ceniza a un puro: El método correcto
Cuando llegue el momento de quitar la ceniza (normalmente cuando mida unos dos centímetros), apoya el puro con suavidad en el borde del cenicero y dale un toquecito. La idea es que la ceniza caiga sola, sin forzarla, porque si la “arrancas” puedes recalentar la brasa o incluso afectar a la estructura del puro.
Hay diferencias claras entre fumar un puro y un cigarrillo. Para empezar, con el puro no hace falta estar dándole golpecitos ni sacudiéndolo todo el rato. Como muchos puros están hechos con tabaco de tripa larga, la ceniza suele aguantar bastante más que la de un cigarrillo. Si lo golpeas con demasiada frecuencia (como harías con un cigarrillo), es fácil que rompas la brasa y tengas que volver a encenderlo.
Entonces, ¿cuál es la forma correcta de quitar la ceniza a un puro? Vamos a verlo paso a paso para que tu fumada sea redonda. (Relacionado: cómo fumar un puro)
¿Cómo quitar la ceniza a un puro?
Quitar la ceniza de forma correcta hace que la fumada sea más cómoda y ayuda a mantener el puro en buen estado. Lo ideal es tener un poco de paciencia y dejar que la ceniza crezca hasta unos dos centímetros (señal de que la combustión va bastante uniforme) o esperar a que aparezca una pequeña grieta. Cuando toque, apoya el puro suavemente en el borde del cenicero y dale un golpe ligero para que caiga sin dañar la capa ni provocar una combustión irregular. (Relacionado: Cómo apagar un puro)
Evita sacudir la ceniza como si fuera un cigarrillo, porque puedes estropear la estructura del puro. Y si puedes, usa un cenicero para puros: suelen tener ranuras más anchas para apoyarlo bien y recoger la ceniza de forma limpia.

Descuidar este detalle puede salirte “caro” (la ceniza acaba en todas partes). Y, además, si no sigues un mínimo de etiqueta, puede resultar un poco incómodo: otros aficionados notan enseguida cuando alguien está empezando, y lo peor es que te puede estropear la fumada y el sabor del puro.
¿Hay que quitarle la ceniza al puro?
Aunque suene raro, lo mejor es dejar que la ceniza se caiga por sí sola.
Si el puro está bien liado, puede aguantar una buena cantidad de ceniza. De hecho, si consigues no quitarla todo el tiempo, muchas veces la experiencia mejora.
La ceniza suele caer sola cuando apoyas el puro con suavidad en el cenicero o incluso sobre la mesa. Si “cenizas” demasiado a menudo, el puro puede quemarse más rápido de lo normal y el sabor puede cambiar (y no para mejor).
Color de la ceniza del puro
La ceniza de un puro puede variar bastante: desde blanca o gris claro, hasta gris oscuro o casi negra. En general, depende tanto de la calidad del puro como del tipo de suelo en el que se cultivó el tabaco.
Ceniza blanca o gris claro: suele indicar que el tabaco se cultivó en un suelo rico en minerales, especialmente con buen contenido de potasio y magnesio. A menudo se asocia con una combustión más estable y con puros mejor elaborados.

Ceniza oscura o negra: cuando la ceniza sale gris oscuro (a veces casi negra), suele relacionarse con suelos con menos minerales. En algunos casos puede ir de la mano de una combustión menos fina o de un puro más “regular”.
Variaciones en la ceniza: también es normal ver mezclas de colores (por ejemplo, gris con vetas o puntitos más oscuros). Muchas veces se debe a la mezcla de tabacos usada en el puro.
Puntos blancos en la ceniza del puro
Los puntitos blancos en la ceniza suelen asociarse con puros de buena calidad.

Muchas veces esos puntos tienen que ver con la textura de la hoja de la capa: pequeñas protuberancias o “bolsitas” de aceites que, al quemarse, pueden aparecer como puntitos claros en la ceniza.
También pueden estar relacionados con el contenido mineral del suelo (por ejemplo, magnesio). Cuando ciertos minerales están presentes en mayor cantidad, pueden manifestarse como puntos blancos a medida que el puro se va consumiendo.
¿Qué puede decir la ceniza del puro?
Para empezar, una ceniza larga y firme suele ser señal de que el puro está bien liado. Pero no es solo algo “estético”. Por ejemplo, una ceniza de unos 5/8 de pulgada puede actuar como una especie de filtro: ralentiza la combustión, enfría un poco la brasa y, a veces, ayuda a que aparezcan matices extra. Eso sí, si la ceniza se vuelve demasiado larga, también puede ahogar la brasa y hacer que el puro se apague.

Si notas que la ceniza ya te molesta o llevas demasiado tiempo sin retirarla, puedes “rodarla” con suavidad por el borde o la base del cenicero para que caiga parte. Dejar un poquito ayuda a que el puro mantenga una combustión más uniforme.
¿El color de la ceniza dice algo del tabaco?
La ceniza blanca suele considerarse “ideal” porque se asocia con suelos ricos en minerales (por ejemplo, calcio) donde se cultivó el tabaco. También es buena señal cuando es gris claro con vetas blancas. A veces se menciona el tabaco dominicano en relación con cenizas más claras.
En cambio, una ceniza muy oscura (casi negra) suele ser menos deseada: puede ir acompañada de un sabor y un aroma más ásperos o más “quemados”, y se relaciona con suelos con menor presencia mineral.

¿Dónde se deja la ceniza del puro?
Si te gustan los puros, un cenicero es casi imprescindible para mantener todo limpio y cómodo.
Y si estás fuera de casa y no hay ceniceros a mano, una botella de agua vacía o una taza pueden sacarte del apuro perfectamente.
Yo, siempre que voy a fumarme un puro, esté donde esté, suelo llevar un cenicero pequeño para no tener que dejar la ceniza en el suelo.
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PREGUNTAS FRECUENTES
Cigar ash can be retained up to 1 inch in length.
1-inch cigar ash. When the ash of a cigar burns longer, it is time to ash the cigar.
Place the head of the cigar on the ashtray and gently tap the end of the cigar.
This first flick can be properly done by resting the cigar against the side of the ashtray and gently tapping the end of the cigar.
Yes, Cigar ash can be beneficial for plants under certain conditions. It contains essential nutrients such as potassium, calcium, and magnesium, which are vital for plant growth and development. Excessive use of ash can lead to harmful effects, such as an imbalance in soil pH or accumulation of potentially toxic chemicals like nicotine, which could be detrimental to plant health.
Cigar ashes can provide certain nutrients to the soil, such as potassium, calcium, and magnesium, which are beneficial for plant growth. But Excessive use of ash can also alter the pH of the soil, potentially making it too alkaline for some plants.
Cigar ashes themselves are not flammable, however, if cigar ashes are still hot, they can be a risk for starting a fire if they come into contact with flammable materials.
Choose well-made cigars known for good construction, as they can hold their ash longer. Smoke slowly, taking slow puffs at regular times to prevent the cigar from burning too hot and causing the ash to fall off early. Hold the cigar straight or tilt it up slightly to keep the ash balanced and prevent it from falling off.
