Cómo elegir el puro
Cuando vamos a elegir un puro —sobre todo si estamos empezando— merece la pena fijarse en algunos puntos clave. En PLUSH CIGAR te los voy a explicar uno por uno:
- Apariencia
- Tamaño y forma
- Sabores
- Capa (wrapper)
- Paquetes de muestra
- Fortaleza y cuerpo
- Duración de la fumada
- Precio
- Estancos de confianza
Soy Wade. Llevo más de 20 años disfrutando de los puros y, desde pequeño, aprendí un montón gracias a mi abuelo. Aquí te voy a resumir —de forma muy práctica— los factores que de verdad ayudan a escoger un buen puro para ti.
Factores a tener en cuenta para elegir el puro perfecto
Aspecto del puro
La capa debería verse lisa, sin manchas y con un color uniforme, idealmente con un brillo aceitoso agradable. Si ves decoloraciones, roturas, venas muy marcadas o manchas raras, suele ser una señal de mala calidad o de mal almacenamiento.

Tamaños y formas de los puros
El tamaño y la forma influyen muchísimo en el tiempo de fumada y en cómo se desarrolla el sabor. Los puros más cortos (3–4 pulgadas) van genial para una sesión rápida; los más largos (5–7 pulgadas) suelen ofrecer una experiencia más pausada. Y luego está la vitola: un parejo (recto) y un figurado (cónico, torpedo, etc.) pueden quemar distinto y cambiar la intensidad con la que percibes los matices.

Sabores del puro
Los sabores de los puros pueden ir desde notas especiadas y dulces hasta perfiles amaderados o a frutos secos. Aquí manda el gusto personal: lo ideal es ir probando y quedarte con lo que más te encaje.

Capa
La capa influye mucho en el perfil de sabor. Algunas de las más comunes son: Connecticut (clara y suave), Habano (de media a oscura, con carácter), Maduro (oscura, con un punto más dulce y profundo) y Sumatra (más especiada y terrosa).

Paquetes de muestra
Un punto a favor de muchas marcas es que ofrecen packs de muestra. A mí me parecen ideales para ir probando sin casarte con una caja entera: pruebas varios perfiles y te quedas con los que de verdad te gusten.
Fortaleza y cuerpo
Los puros pueden ser suaves, medios o fuertes. Si estás empezando, lo más cómodo suele ser un cuerpo suave a medio: tiene sabor, pero no abruma. Por ejemplo, el Appendix II de Jake Wyatt suele funcionar bien por su perfil suave y cremoso.
Duración de la fumada
Si eres principiante, te recomendaría empezar con un tamaño que se consuma en 30–60 minutos, como un Robusto o una Corona. Y si te apetece algo más largo (hasta 2 horas), entonces formatos como Toro o Churchill son una buena opción.
Precio de los puros
Muchos puros se mueven entre 5 y 15 dólares, y dentro de ese rango hay opciones muy decentes. Tanto si estás empezando como si ya tienes experiencia, lo importante es encontrar un puro que encaje contigo. El precio puede orientar, pero no lo es todo: el “mejor” puro es el que a ti te funciona y te apetece fumar.
Acuda a estancos de confianza
Un estanco de confianza suele ser la apuesta segura: normalmente tienen rotación, buen control de humedad y una cadena de suministro más fiable. Y eso se nota muchísimo en la calidad final del puro.
Qué puros es mejor no comprar
Estos son algunos casos en los que yo, sinceramente, no me la jugaría:
- Puros cubanos falsificados.
- Puros mal construidos.
- Marcas de baja calidad.
- Puros baratos a granel.
- Puros mal almacenados.
Puros cubanos falsificados: evite los que no tengan los sellos adecuados, presenten una construcción pobre o tengan precios sospechosamente bajos. En general, los cubanos auténticos deberían llevar sellos holográficos, códigos de caja claros y, en muchos casos, tapas con triple costura.

Puros mal construidos: aléjese de los que tengan defectos visibles como sequedad, grietas o un color irregular. Normalmente indican problemas de almacenamiento o de fabricación.
Marcas de baja calidad: evite marcas con un historial constante de reseñas negativas. Por ejemplo, durante el boom del cigarro se vieron nombres como El Estúpido, Moon Grown, Polish Hat Dance y Perro Loco. Suelen venir mal liados y con sabores poco agradables.
Puros baratos a granel: ojo con los puros vendidos sueltos o etiquetados como “yard gars”; muchas veces son de menor calidad, con poca complejidad, y no son lo ideal si buscas una fumada realmente buena.
Almacenamiento deficiente: evite comprar en sitios donde no controlen bien la humedad o donde el tabaco huela a humedad. Un buen humidor (y un buen mantenimiento) es clave para conservar la calidad.

Conclusión
A la hora de elegir un puro, yo me fijaría en estos puntos: apariencia, tamaño y forma, sabores, capa, packs de muestra, fortaleza y cuerpo, duración de la fumada y precio.
Si los comparas con calma, es mucho más fácil encontrar el puro que mejor encaje contigo.
Y tanto si estás empezando como si ya llevas tiempo fumando, te recomiendo echar un vistazo a Top 25 Cigarros para tomar mejores decisiones a la hora de elegir.
